miércoles, 13 de agosto de 2008

...dime que no es cierto...

...dime que no, por favor dime que no es cierto, que aquel sueño solamente fue algo pasajero y que en realidad no fue un llamado... el tiempo está sobre nosotros y deseo que ayer no haya sido el inicio de la existencia sin ti, de haber sabido que así sería habría puesto más de atención, me habría fijado en cada uno de tus movimientos para no dejar nada de lado, para no dejarte de lado, para recordarlo todo, para acercarme un poco más a ti… ahora estas allí, desde hace días que ya no eres el mismo, te veo y me ves diferente, por momentos no sé si todavía te conozco, pues en otro momento hubiese sabido la razón por la cual has cambiado, pero ahora, que ya no eres tú, ya no sé nada de ti, ni el porqué de tu repentino cambio; ahora me siento culpable de no haber hecho nada para remediar este cambio, sin duda, provocado por mi... Platicando, alguien me preguntó si planeaba hacer algo, la pregunta fue lanzada sin previo aviso y sin referencia alguna, pero supe a que se refería a ti, simplemente respondí no… ahora veo que no fue lo correcto, que tuve que haber hecho algo y que esa pregunta era en realidad una señal de ese no-se-que, tan presente en estos días, y me decía que tenía que haber hecho algo que no hice y que ahora, quizá es demasiado tarde… recuerdo que en aquel día te regale un llamado a lo que considero libertad, supongo que eso fue el causante de todo ese cambio… ¿qué esperabas de mi, una disculpa, una súplica, un ruego, un cambio de comportamiento que te dijera a los cuatro vientos que planeaba vivir ahora siguiendo un modelo el cual no entiendo y no planeo seguir del todo?, pero en realidad no lo esperabas, no, ahora veo… quizá no sea demasiado tarde para hacer algo, ese no-se-qué me dijo que tengo todavía más tiempo, solo ruego que no se equivoque… ya amanece, y tengo mucha ropa que lavar…

jueves, 7 de agosto de 2008

Gajos de algo más...



Hay de mi!!, ilusamente pensé que un tiempo como el ofrecido por las burocráticas vacaciones me habrían de liberar del yugo que me ata a la rutina... y sin darme cuenta, diría Pessoa, "me vestí con otro uniforme", el cual disfrazado de libertad, se convirtió en un yugo más difícil de cargar...

Todo se ha ido como la brisa veraniega y los días se han cargado de una monotonía absurda, la soledad llega y se retira como las olas del mar a las que prometí ir a ver y que ahora se regocijan sin mi presencia, en un vaivén infinito...

"... todo eso se convirtió en parte de mi vida; no podía dejar todo esto sin llorar, sin comprender que, por malo que pudiera parecerme, era parte de mi lo que quedaba con todos ellos, que separarme de ellos era una mitad y semblanza de la muerte."
Fernando Pessoa---